Me mandaba mi amigo Peluko, un correo enviado por nuestro colega Ju, filosofeando sobre la expresión "un cocacola (o un fanta)" que tantas veces hemos oido los más viejos del lugar. Como otras muchas expresiones muy conocidas entre los de mi generación, con el paso de los años están quedando en el olvido y este correo de Ju, con la correspondiente respuesta de la RAE, es toda una reivindicación a la lexicalización del término. Por más propuestas como estas, aquí os dejo el texto y la respuesta de la RAE.
CORREO DE JU:
Fue ya hace algunos años, estaba en un bar de Sevilla y escuché aquella extraña expresión, un señor entrado en años que no podía ser más de barrio dijo con voz seca y firme al camarero:
-¡Un coca-cola!.
Dicha afirmación fue respondida por un camarero con marcadísimo acento sevillano y casi antes de que el anterior terminara de emitir la extraña expresión contestaba:
-"Marshando" un coca-cola.
Inevitablemente esbocé una sonrisa, y extrañado pero lejos de escandalizarme me paré a analizar la chocante expresión que consistía en cambiar de género a este conocido refresco.
Habida cuenta que hice mía esta expresión no han sido pocas las veces que he tenido que explicarla, y siempre digo lo mismo: es una expresión que suena cateta, y eso me encanta (nunca podré negar que mi juventud se desarrolló entre Lepe e Isla Cristina), y por otro lado aplico el razonamiento que una amiga que no se quedaba conforme y decidió escribir a la RAE me ha facilitado y adjunto. (Ni que decir tengo que yo ni lexicalizaba ni elidía nada, mi lenguaje era claramente más torpe).
RESPUESTA DE LA RAE:
No existe una norma general en cuanto a la asignación de género a los términos que designan refrescos, pues se consideran marcas comerciales registradas que no se han lexicalizado totalmente. Cuando este proceso se culmina y las palabras se incorporan como nombre común al diccionario, aparecen en él con un género gramatical determinado. Este tipo de expresiones pueden entenderse como el resultado de una elisión, y su género dependerá del sustantivo que se considere elidido: un (refresco de) / una (lata, botella de) Fanta, Coca-Cola, etc.
En otras ocasiones, se elige un género u otro en función de la terminación del nombre comercial, de forma que se consideran femeninos los terminados en -a: una Fanta, una Coca-Cola, un Trinaranjus, un Kas.
Concretamente, para el caso del término cocacola, empleado como genérico para referirse a cualquier 'refresco de cola', solo 1o documentamos con género femenino, uso que se justifica si tenemos en cuenta que el sustantivo cola ('sustancia estimulante extraída de cierto árbol ecuatorial'), núcleo de tal denominación, es feménino:
--En aquellas raras ocasiones Tom le cedía la rueda del timón, iba a sentarse a horcajadas sobre el bauprés y bebía una cocacola tras otra mientras llenaba el silencio del mar con la música de sus auriculares-- (Regás Azul lBsp.1994]).
Reciba un cordial saludo.
Departamento de Español al dia
RAE
Kokina -1
UN cocacola y una sonrisa
miércoles, diciembre 20, 2006
Un cocacola
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario